LA SALSA, UNA CULTURA
Salsa, un estilo
de vida
Durante
los años treinta. Cuarenta y cincuenta la música afrocubana estaba en apogeo en
New York, siendo consumida por los latinos allí establecidos.
La
salsa, es un nombre que se utilizó para toda la música proveniente de Cuba en
los años 70’, teniendo como influencia a los ritmos como el mambo, el chachachá,
la guaracha, la charanga y el jazz afrocubano.
El nacimiento
oficial de este nuevo ritmo, salsa, se dio en los años setenta; expandiéndose
los años ochenta y noventa hasta países tan lejanos como lo es Japón. Teniendo
como pioneros de este ritmo por ese entonces a: Ray Barretto, Rubén Blades,
Larry Harlow, Papo Lucca, Johnny Pacheco, Tito Puente, Roberto Roena, Bobby
Sanabria y Bobby Valentín.
Es
imposible el hablar de los inicios y desarrollo de la salsa sin mencionar a la
Fania, creadora de muchos temas que han marcado la historia en este ritmo, que
inconscientemente hace tambalear los pies al sonido de su melodía.
Fania
comenzó con Larry Harlow y la producción “El Malo” de Willie Colón y el
«Cantante de los Cantantes», Héctor Lavoe en 1967.
Siguiendo
con “La Fania All Stars”, orquesta que agrupó una gran cantidad de músicos y
cantantes de salsa, y que es considerada como una de las máximas expresiones
del género, llegando a presentarse en lugares como Japón y África y los
tradicionales clubes latinos en la ciudad de Nueva York. Hoy está agrupación
mantiene el éxito en todas sus presentaciones pues a pesar de la antigüedad de
sus canciones, tienen el poder de poner a bailar hasta las montañas.
En este
género podemos mencionar a tantos de los compositores que hicieron historia con
sus canciones, como Héctor Lavoe, el cantante de los cantantes.
Lavoe
es considerado uno de los más grandes exponentes de este género, ya que sus
canciones expresan el mundo en el que vivimos y en el que él mismo estaba
metido. Las drogas no son ajenas a los cantantes de salsa y Lavoe no fue la
excepción; su vida transcurría en medio de las drogas, el alcohol y lo mundano.
Sus esfuerzos por rehabilitarse fueron en vano al perder a su menor hijo a
causa de un accidente, pues trató de suicidarse lanzándose desde el noveno piso
de un hotel. Terminó sus días consumido por el VIH después de cinco años de
haber querido acabar con su vida.
Sin
embargo en la salsa podemos encontrar temas muy conocidos, pero de los cuales
no conocemos a los autores, es decir conocemos poco de los grandes de la salsa
y solo nos conformemos con bailar los temas sin indagar de sus intérpretes.
Puede
ser que no nos interese saber de donde surgen canciones que nos hacen movernos,
como si fuésemos peces tratando de escapar de las manos de algún pescador, o
que no tengamos la mínima idea de que exista alguien más detrás de las
canciones que nos quitan suspiros como si de algo divino se tratase.
Lo
cierto es que existen tantos compositores como cantantes, considerando a uno de
los más grandes compositores a Ismael
Rivera, el sonero mayor.
“Rivera
nació en la inmensidad de la salsa y no conoció otro mundo mejor. Es su hijo
exacto, un ejemplar perfecto de la gran familia de la bacanería, un hombre
versado en divertirse, nacido para atraer tras de sí multitudes”, así es
descrito por quienes lo conocieron.Este gran músico no considera haberse metido en el mundo de la salsa, sino haber nacido en ese mundo,” Yo no entre al mundo de la salsa. Yo soy de la Calle Calma, y en la calle Calme el reloj, cuando yo me levantaba, era una cosa que hacía : pum qui pum, pum qui pum...y ese reloj como que se me metió en la sangre”, aseguró extasiado del cariño y del amor que siente por la música que hace.
Pero si de soneros hablamos tampoco podemos obviar que fue otro de los tantos que se metió en el mundo de las drogas, pensando tal vez que podría servir de desahogo o simple error que por ser humano se comete.
La salsa es un género musical que ha dominado nuestras vidas, que se convirtió en una religión, pues tiene mucho de divino; y gracias a este género se ha gozado y festejado innumerables motivos, o simples excusas. Pero sobre todo expresa en sus letras lo que sentimos y vivimos.